Mini falda en mezclilla con bolsos de parche en costados y pespuntes contrastantes en color blanco. Cada pieza nace desde la tierra y la memoria, evocando la mística estética de Mandrágore. Su carácter dramático celebra la silueta femenina como un ritual: poderoso, sensorial y profundamente simbólico. Ideal para quien busca vestir arte, no solo prendas.