En InFactory, la moda no se exhibe, se vive.
Por eso nació la InShop Shooting, una dinámica que transforma la pop-up store en un estudio vivo. Cada marca instala su propio set y realiza una sesión fotográfica frente al público. El visitante deja de ser espectador: presencia cómo se construye una imagen, cómo se ajusta una prenda, cómo una idea toma forma frente a la cámara.
Un escaparate que respira
El InShop Shooting rompe la línea entre el backstage y el piso de venta. Permite conocer el alma de cada proyecto, ver el proceso creativo, sentir la energía del equipo detrás de las prendas. Cada click de la cámara se convierte en un acto de conexión entre diseñador, modelo y espectador.
Más que fotos
El resultado son imágenes reales, frescas, llenas de movimiento, que luego nutren el escaparate digital de InFactory. Pero, sobre todo, dejan una historia: la de una marca mostrándose con autenticidad, la de un público descubriendo lo que todavía no sabía que buscaba.

El sentido del escaparate vivo
La InShop Shooting encarna la filosofía de InFactory: la moda no se compra, se experimenta. Cada sesión es distinta, cada marca interpreta su estilo y su ritmo. En conjunto, forman un retrato colectivo de la creatividad mexicana que late entre lo comercial y lo artístico.

